Un Tribunal ha dictaminado que la blogger estadounidense Shellee Hale no es una periodista. Esto no rebela a priori ningún inconveniente hasta que llegamos al derecho a no revelar las fuentes de información.
Citando fuentes anónimas, la blogger, apasionada por conocer las violaciones de seguridad en el negocio de la pornografía en línea, posteó que Too Much Media había cometido una supuesta violación de la seguridad en su empresa.
La citada firma se dedica a fabricar software conocido como NATS, que los sitios web de entretenimiento para adultos utilizan para seguir la pista de acceso a webs afiliadas y para determinar qué comisiones se deben a los sitios de referencia, lo que afectó al parecer a Oprano.com, que sufrió una estampida de clientes temerosos de la filtración de sus datos.
Too Much Media la demandó por difamación y Hale apeló el amparo de ser tratada como una periodista. Tal y como iniciaba el post, tras años de pleitos, finalmente el presidente del Tribunal Supremo Stuart Rabner emitió el dictamen de la Corte negando la protección demandada en el marco de la ley de protección de la confidencialidad de las fuentes.
Cabe destacar que el Comité de Reporteros por la Libertad de Prensa y la Sociedad de Periodistas Profesionales estuvieron entre las organizaciones que apoyaron a Hale.
El periodismo ciudadano debe tener un garante que proteja a los bloggeros, debiendo evitarse restricciones a las “leyes escudo” que permiten a los periodistas no revelar sus fuentes de información. La ley debe interpretarse de manera más amplia para incluir la protección de proveedores de contenidos en línea.
A colación de este asunto me viene la recién inaugurada edición española de Huffington Post que pudimos conocer en Granada en las IX jornadas de Blogs y Medios de Comunicación y las polémicas declaraciones de su directora, Montserrat Domínguez: “abstenerse los blogueros que quieran cobrar x sus post. Nosotros no pagamos, ofrecemos nuestro site a quienes nos gustan”.
En realidad, si no tienes amparo legal en cuanto al contenido de tus publicaciones y tampoco cobras por ello. ¿Qué narices es un blogger?


