Reconozco que cuando leí el primer título del post The Tuituza me pareció menos que amarillista que el actual pero estuvieron rápidos con el cambio.
Desde luego, el post no tiene desperdicio porque el despliegue fotográfico se lo han currado para explicar en resumidas cuentas que lo que estoy es rolliza sin más.
Tengo que decir que no comparto ese tipo de identidad digital, y tampoco esperaba que fuese tan importante el hecho de tener un físico para alguien que ni tan siquiera tiene una identidad veraz, real y cierta. Ampararse al otro lado de la pantalla es la única forma que tenéis de obtener notoriedad y atención, el resultado es efímero pero os vale.
Quisiera aclararos que no vivo de mi imagen (esos son unos pocos privilegiados de la genética), sino de mi trabajo como la mayoría de la gente y no encuentro tan determinante eso para demostrar lo que soy o aquello que he conseguido (aunque para algunos sea insignificativo)
Puedo pertenecer con total libertad a aquellos grupos que me parezcan oportunos pues siempre actuo con responsabilidad social, con compromiso y desde el respeto, si esto os parece criticable es que tenéis mucho tiempo libre o a lo mejor es que tenéis razón, mis ideales chirrían pero… no voy a cambiarlos por un post basado en mochilas de humo.
Por cierto, no sólo puedo hacer que creo en la identidad digital sino que la practico las fotos que publicáis son de mi intervención sobre “La fiscalización de los medios”, las de este año os hubiesen gustado más además el tema era “La identidad digital”.
